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ACTITUDES PARA VIVIR EL PRESENTE

Johana Castillo

@johacastillo331

“La mente divaga entre el pasado y el futuro. Siempre se mira el pasado con melancolía, nostalgia o miedo, y proyectándolo hacia el futuro. Ese es el estado por defecto de la mente, y para poder tener actitudes para afianzarse al momento presente, hay que tener un entrenamiento sostenido de la atención plena día tras día”, dijo Alba Ferreté, coach transpersonal y creadora de guía mindfulness para la vida cotidiana.

Se ha demostrado que a la novena semana de meditar o tener prácticas mindfulness, el cerebro cambia funcional y estructuralmente; por lo tanto, lo más importante es la constancia y la perseverancia.

Según la experta, desde la atención plena existen siete actitudes fundamentales sobre las que se asienta la práctica del mindfulness que pueden ayudar a que nos reconectemos con el tiempo presente e intentar ver las situaciones que vamos transitando a lo largo del día desde un prisma distinto.

Pero, ¿cuáles son estas siete actitudes?

  1. No juicio: no juzgarnos a nosotros mismos o a las situaciones.
  2. Paciencia: es la ciencia de saber esperar en paz. Hay que entender que hay una serie de situaciones de las que no tenemos el control. Para ello es necesario permanecer en un estado de paciencia.
  3. Confianza: en uno mismo, en el camino andado, en los recursos que se han recogido a través de la existencia, pero también confianza en la vida.
  4. Dejar ir: a personas que no aportan, trabajos que no nos llenan, situaciones del pasado, actitudes, creencias limitantes. Dejar ir es difícil porque va arraigado con la identidad.
  5. Mente de principiante: tener curiosidad innata. Recordar que en todo momento uno es un aprendiz.
  6. Aceptación: implica reconocer el momento y la situación interior en la que estoy. No es resignarse, es dar espacio a lo que hay.
  7. No esfuerzo: poner la intención pero hay que soltar, no esperar lo que estás buscando. Es fluir con la vida.

Teniendo en cuenta que la mente tiene dos estados: el estado conceptual (el hacer) y el estado perceptual (el ser), Ferreté explica que “cuando se le da a la mente la posibilidad de estar en el estado perceptual, se calibra la energía y la eficacia de la mente. Cuando nos damos el permiso de parar y me observo, me doy un espacio y tiempo de estar conmigo mismo, de estar en intimidad emocional conmigo, para esto es necesario que haya silencio”.

Para lograr la reconexión con tu esencia y con el presente, es fundamental desconectarte del ruido, de quien eres, de lo que eres, de tus necesidades, de lo que te mueve, tus pasiones y miedos más profundos. “Ser consciente de cómo funciona nuestra mente, poner atención de dónde vienen los pensamientos, si son ideas preconcebidas de tu alrededor; y ser consciente de que la mente, por supervivencia, tiene un sistema de grabación y similitud; entonces, todas las situaciones que han tenido un impacto emocional fuerte, que pongan en peligro la integridad física y emocional, se graban; y cuando en el presente se dan situaciones parecidas a esas, el cerebro dice: esto es peligro, y desencadena la misma reacción”, comentó Ferrete.

Constantemente tenemos pensamientos limitantes que no nos permiten avanzar. No podemos evitar estos pensamientos; por el contrario, ser conscientes de que ellos no nos identifican como persona, que es el mismo sistema biológico que nos hace sentir. “Aprender a estar en intimidad emocional con uno mismo para pasar las emociones negativas, y cuando aprendemos a trascender nuestras emociones, entonces el ruido de nuestros pensamientos bajan”, afirmó.

El cuerpo es un elemento importante para entrar en el tiempo presente (porque el cuerpo siempre está en el momento presente). Para eso, se hacen ejercicios de respiración consciente, como: ser conscientes de cómo entra y sale el aire y contar cuánto nos demoramos, o darnos cuenta de cómo pesan los sentidos. Con esto logramos que nuestra mente se concentre en nuestro cuerpo, en el aquí y en el ahora para conectar la mente con nuestro presente.

“El mindfulness transpersonal se refiere a la conexión con la esencia y descubrir el personaje que habitas. Darte cuenta de las ideas que te limitan, miedos, creencias, entre otros, que hacen que quien seas tú, esencialmente, no pueda expresarse con plenitud. Entonces, cuando se hace un trabajo de mindfulness transpersonal sirve para calmarnos y bajar revoluciones, pero por encima de todo, hace que nos conectemos con nuestra verdad esencial que no tiene etiquetas”, puntualizó.

COVID-19

El tema del coronavirus nos ha obligado a parar, ya no hay ruido afuera. Y ha permitido que nos redescubramos; que es algo maravilloso, pero a la vez inquietante porque salen preguntas como: ¿quién soy yo? ¿Qué hago? Y a veces no tenemos respuesta a esas preguntas, pero ¿cómo se acepta lo que se está viviendo en este momento con la pandemia?

Según la experta, “hay que puntualizar y entender que el pasado y el presente tienen su función, no nos podemos desconectar de ellos. Hay gente que utiliza el mindfulness para desconectarse de su futuro, pero el pasado es importante para reconocer lo que tengo hasta el momento presente (experiencias recopiladas) para hacer frente a la situación que estoy viviendo en este momento (el coronavirus)”.

Respecto al futuro, cuando uno piensa mucho en él, está poniendo de manifiesto las necesidades con este futuro. Entonces: primero, los recursos que tengo con mi pasado y la necesidad para mi futuro. Y segundo, uso mi mente racional para implementar un plan de acción.

“Lo fundamental para que el plan de acción se implemente, es estar en el presente. Entonces podría hacer un entrenamiento mindfulness para reconectarme conmigo mismo. Recuerda que todas las actitudes están relacionadas entre ellas, y ayudan a cambiar la perspectiva ante lo habitual”, finalizó Ferrete.

Author: Diariomibienestar

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